El otro día te vi, estabas en mis sueños.
Caminábamos de la mano. Juntos. Me abrazabas, te abrazaba. Me hacías reír, te hacía sonreír. Me gastabas bromas, te insultaba cariñosamente. Me cogías en brazos, daba patadas al aire. Me susurrabas "te quiero", te gritaba "te necesito". Me tirabas al suelo para luego cogerme, te pegaba suavemente para luego acabar enredada a ti. Me paraste en seco, te seguí. Me miraste a los ojos, te miré una vez más. Me hipnotizaste otra vez, te pedí que lo hicieras. Me hiciste caso, te sentí junto a mi. Me besaste, te besé...
El otro día te vi, estabas en mis sueños.
Regalaba sonrisas a todo el mundo. Era feliz hasta tal punto de no necesitar nada más. Sólo quería estar contigo. Sólo deseaba que volviera a ocurrir. Sólo ansiaba volverte a ver, y alguien me concedió lo que tanto rogaba: volví a encontrarme contigo. Me abrazaste una vez más. Paseábamos de la mano sin importarnos nadie más. Saltábamos de alegría estando quietos. Gritábamos de amor estando callados. Llorábamos de felicidad estando sonrientes. Habría dado cualquier cosa por parar el tiempo en ese momento.
El otro día te vi, estabas en mis sueños.
Mi corazón necesitaba volverte a ver. Tu nombre no salía de mi cabeza. Te veía en todas partes sin ser tú. Me parecía oír tu voz sin que nadie hablara. Sentía tu respiración al lado mio sin que nadie estuviera junto a mi. Tenía mono; mono de ti. Necesitaba estar contigo para calmarme. Pero mientras yo no paraba de pensar en ti, tú estabas con ella. Esa persona que logró llevarse lo que yo nunca tuve; tu amor.
El otro día os vi, estabais en mis sueños.
Todo eso que tú y yo vivimos en mis sueños, lo estabas haciendo realidad, pero con ella. Caminabais de la mano. Os sonreíais sin importar nadie; ni siquiera mis pobres sentimientos. Le abrazabas, te abrazaba. Le mirabas, te correspondía. Le acariciabas, te pedía más. Lo intentaste, lo intentó...
Y mientras tú eras feliz, yo lloraba. Gritaba al cielo rogando que volvieras a por mi. Chillaba de rabia cada vez que me hablabas de ella. Ahogaba mis penas con mis lágrimas. Quería volver atrás, sin importar cómo.
El otro día te vi, estabas en mis sueños.
Ya no eras tú. Te transformaste en otra persona. Abandonaste este mundo dejando en tu lugar a otro chico completamente distinto a ti. Volaste como pluma que trajo el viento. Te olvidaste de todo lo que pasó ese día. No le diste importancia a lo que yo sentía cada vez que no me mirabas, no me acariciabas, no me abrazabas, no me besabas...
El otro día te vi, estabas en mis sueños.
Pasaron varios días hasta que te volví a ver. Ya no deseaba verte. Necesitaba alejarme de ti, de tus ojos embelesadores, de tus labios tentadores, de tu aroma envenenado. Me temblaban las piernas una vez más. No quería volver a sentirme vulnerable a tu lado. Deseaba volar lejos de ti.
Ya nada era como antes, esos abrazos nunca volvieron. Se quedaron en el olvido, al igual que todo lo que un día pasó. Quedó enterrado bajo una capa de sentimientos destruidos.
Y juro, que algún día, todo ésto, lo recordaré con una bonita sonrisa, fruto de la persona que esté recordándolo conmigo; tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario