Translate

lunes, 13 de octubre de 2014

Esa persona que un día como hoy se difuminó.

Ahora que te veo es cuándo en verdad me he dado cuenta que te echo de menos.
Te siento tan lejos a pesar de tenerte aquí; a milímetros de mis labios.
Eres tan ajeno a mi que me desconcierta por qué tanta lejanía hacia mi presencia.
¿Por qué te has esfumado como ese humo que antes nos fumábamos?
¿Por qué has desaparecido como por arte de magia? De esa magia que mis ojos procesaban en su mirada cada vez que me acariciabas.
Tú, que antes eras el cicerone de mi vida.
Tú, que antes eras la sonrisa de mi boca.
Tú, que antes eras el brillo de sol en la oscuridad.
Tú, que antes eras ese abrazo que necesité toda la vida.
Y ahora todo ha acabado. Todo se ha inmortalizado en un recuerdo amargo y dañino.
Todos los sueños han caído en las garras de la irrealidad y yo con ellos.
Yo, que antes era la carcajada de tu tristeza.
Yo, que antes era tu animo en el desconsuelo.
Yo, que antes era tu única vista al frente.
Yo, que era ese acto de constricción placentero.
Y ahora todo ha desaparecido. Todo se ha difuminado en una fotografía quemándose cuyo único combustible es el dolor.
¿Cómo lograré olvidarte?
Ojala el olvido sea tan rápido como tu desaparición.
Te sueño despierta, te respiro muerta.
Te pienso dormida, te canto sin voz.
Te escribo manca, te guío ciega.
Te sonrío sin boca, te beso sin labios.
Y yo solo quiero volverte a encontrar. Remover cielo y tierra para poder volverte a tener. Abrazarte hasta quedar pegados. Caer rendidos el uno por el otro. Reír hasta que nuestra risa se desgaste. Solo quiero mirarte como antes hacía, con esa admiración fruto del amor que residía en mi corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario