Translate

sábado, 11 de enero de 2014

Y miento si digo que no la echo de menos.

- Has cambiado.
+ ¿Por qué dices eso?
- Antes eras de otra forma. Me gustaba más tu antiguo tú.
+ ¿Te refieres a esa estúpida chica que creía en cuentos de color rosa? ¿A esa que dio todo por alguien que no se lo merecía? ¿A esa que hizo muchas tonterías para luego acabar malparada? ¿A esa que tenía la creencia de que le importaba? ¿A esa que luchó con todas sus fuerzas para llegar a un lugar que nunca tendrá? 
- No. Me refiero a esa que sonreía a todas horas, que a cada persona que pasaba junto a ella le dedicaba una de esas sonrisas que tanto enamoraban. A esa que hacía todo lo posible porque nadie la hundiera. A esa que vivía cada momento sin importar el futuro. A esa que tenía como símbolo una sonrisa y no una lágrima. A esa que quizás fuera un poco ingenua, pero eso era lo que le hacía especial. ¿Dónde quedó esa chica?
+ Cambió. Maduró y vio que las cosas no son tan fáciles. Sufrió en silencio, mientras todos eran felices. Lloró entre suspiros, a la vez que el tiempo transcurría. Sonreía por fuera en tanto que su corazón dejaba de latir lentamente. Tal vez no fuese literalmente, pero ella sentía eso y sin embargo no le importaba. Los días pasaban y ella seguía igual, no quería salir de ese pozo sin fondo en el que se había convertido su vida.
- ¿Volverá algún día esa chica?
+ No creo. La gente cambia no con los años, sino con los daños. En esta vida la única cosa que no es posible es retroceder. Sólo puedes avanzar. Los daños siguen permaneciendo en ti por mucho tiempo que pase y los cambios te acompañan en toda tu vida. 
- Echo de menos la chica que eras antes.
+ ¿Y quién te dice que yo no la extraño? Me encantaría volver a ser otra vez esa pequeña niña tonta enamorada. Pero esa chica creía en algo irreal; algo que nunca sucederá. Es cierto que se es más feliz con los sueños, pero no puedes vivir a base de ellos. En ocasiones, la realidad es lo mejor.
- No te entiendo. Antes, jamás hubieras dicho eso. 
+ Antes no hubiera dicho tantas cosas que son verdad... Antes vivía engañada. Antes estaba ciega. Antes pensaba que la vida era un juego. Me equivoqué; como siempre.
- No me gusta tu nuevo tú.
+ ¿Por qué? ¿Por qué digo la verdad?
- No, porque te empeñas en ser alguien que en realidad no quieres ser.
+ No es tan fácil. 
- Sé que en el fondo de tu corazón todavía queda un poco de esa niña que tanto nos gustaba a todos.
+ Puede que tengas razón, pero esa niña sólo puede volver con una persona; y si a él no le importa, ¿por qué me iba a importar a mi?

No hay comentarios:

Publicar un comentario